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Aquella frase de “más vale una imagen que mil palabras” bien podría aplicarse a los emojis. Nadie se escapa a la hora de utilizar estas pequeñas pero efectivas pildoritas para expresarse en Whatsapp, en un correo electrónico o en las redes sociales. Desde su llegada, cambiaron el mundo y nuestra forma de comunicarnos

Existen cientos de emojis que van desde las tradicionales caritas  a los ingredientes de casi cualquier receta  o las banderas de medio mundo. Y la lista crece constantemente con una alta expectación cuando se lanzan nuevas creaciones o variantes. 

Claro está, los emojis también merecen su día en el calendario. Y esa jornada, el Día Mundial del Emoji, se conmemora el 17 de julio. ¿Por qué esa fecha? En el sistema iOS de Apple el emoji del calendario muestra precisamente esa hoja (en otros sistemas aparece un 31).

La ‘festividad’ se la debemos a Jeremy Burge, creador de la web Emojipedia, y se celebra desde el año 2014. Burge ideó la efemérides para festejar el uso de estos símbolos “y la alegría que traen a todos a nuestro alrededor”.

Una herramienta alegre y eficaz para comunicarse 

Pocos dudan que un par de caritas sonrientes animan cualquier chat de Whatsapp e incluso nos pueden despertar una sonrisa en un mal día. De hecho, el significado de los emojis es suficientemente claro como para que algunas de las respuestas de una conversación puedan ser exclusivamente formadas con ellos. 

¿Quién no tiene un amigo o familiar que se comunica únicamente con emojis? Pero no solo es una cuestión de ahorro de tiempo. Los emojis nos dan la posibilidad de transmitir nuestros sentimientos o estados de ánimo dado que en un chat o en una red social, salvo que mandemos una nota de audio, nuestro interlocutor no tiene “pistas” como el tono de la voz. 

Vamos a poner un ejemplo sencillo:

 

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Y qué decir de las barreras de los idiomas. Gracias a los emojis, si nos vemos perdidos con una palabra , un ingrediente en un bar extranjero o necesitamos un médico , con mostrar nuestro móvil a cualquier persona el problema queda resuelto. ¡La de apuros que habrán salvado!

Un poco de historia

Los coloridos emojis no surgieron de la nada. Sus antepasados, los emoticonos o smileys, abrieron el camino para este formato de comunicación económica que ya está tan presente en nuestras vidas. 

: – ) Una carita sonriente hecha con dos puntos, un guión y un paréntesis está considerado como el primer emoticono de la historia. Y se lo debemos al profesor Scott Fahlman de la Universidad Carnegie Mellon en Pittsburg, Pensilvania (Estados Unidos), en los años 90.

Fahlman decidió colocar símbolos como : – ) y : – ( a los mensajes del tablón electrónico de la universidad para aclarar su tono. Las primeras veces pedía a los lectores que los “leyeran de lado”. El tiempo y la popularidad hicieron el resto, extendiéndose como la pólvora por internet.

Poco después llegaron los emoticonos ‘al derecho’ como las caritas felices (^_^) o lloronas (T_T) aunque bastante más extendidos en Japón por su similitud con la iconografía de los populares manga. 

Los emojis como los conocemos actualmente nacieron en 1999, también en Japón. Shigetaka Kurita creó la primera colección de 176 símbolos para una plataforma de internet nipona del operador NTT DoCoMo. Medían 12×12 píxeles y recordaban bastante a los kanjis (símbolos) japoneses. 

Primer grupo de emojis.

Primer grupo de emojis.

Unicode, la casa de los emojis

Otras plataformas de internet se lanzaron a crear sus propios emojis para emular el éxito de los originales. Pero daba lugar a malos entendidos porque la codificación, en ocasiones, mostraba diferentes símbolos entre el emisor y el receptor o simplemente un recuadro blanco. Podías enviar un corazón y darse el caso de que al otro lado apareciera en la pantalla un racimo de uvas (por no poner una ).

La estandarización de los emojis llegó a partir de 2007, cuando un equipo de Google decidió formar el Consorcio Unicode. Se trata de un colectivo sin ánimo de lucro que creó un estándar para cada símbolo de forma que los diferentes sistemas puedan entenderse entre sí. Algo así como la ONU de los emojis.

Varios emojis.

Varios emojis.

Desde entonces, cada emoji tiene asociado un código único y este mismo consorcio asigna los nuevos códigos a las futuras incorporaciones al sistema o variantes que han aumentado la pluralidad a la hora de mostrar tonos de piel o la diversidad racial y de modelos de familia. La última gran oleada de emojis llegó hace relativamente poco en la versión 14.0. La siguiente versión, la 15.0, comenzó su desarrollo en beta a finales de mayo de este año. ¿Qué símbolos nuevos traerá? Toca esperar para comprobarlo.

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